Le tenía muchas ganas a
este libro, ya que aparte de la portada (que me encantó desde que la
vi), la sinopsis me llamaba mucho. No había leído apenas reseñas
del libro, pero iba con muy altas expectativas. Tampoco había leído
nada de Rocio Carmona y la verdad que me apetecía muchísimo, por
las buenas críticas que había escuchado de sus libros anteriores
(que, por cierto, estoy deseando leer XD).
La historia empieza
cuando Ona, la protagonista, se despierta en la orilla de una playa,
después de celebrar su decimoctavo cumpleaños. Ella se cree que es
una broma pesada de sus amigos, pero pronto descubrirá que no, que
en realidad se encuentra en una isla desierta. Allí conocerá a
Domen, un chico aparentemente tímido, del cual se acabará
enamorando. Juntos, se internarán en lo más profundo de la isla en
busca de respuestas. ¿Qué isla es aquella? ¿Por qué ninguno se
acuerda de cómo han llegado hasta allí? Si leéis el libro lo
sabréis! :)
Sinceramente, me ha
costado un montón hacer esta reseña. ¿Por qué? Porque la verdad
que una vez que terminé el libro me quedé como...humm...no sé
explicarlo... un poco “chof”. Verdaderamente no sabría deciros
si el libro me ha gustado o no. En algún momento me encantaba lo que
leía y en otro no tanto :S. Tal vez ha sido porque me esperaba otra
cosa del libro, no lo sé.
La historia me ha
parecido bastante irreal, bastante rara, pero que a la vez es muy
intrigante y te hace seguir leyendo continuamente. Lo malo es que los
capítulos son muy cortos y a veces me quedaba como, “¿eing? si no
ha pasado nada”... Creo que la rapidez de la historia es lo que más
me ha echado para atrás, ya que todo lo que pasa pasa muy rápido y,
a mi parecer, con muy pocos detalles.
Los personajes tampoco es
que me hayan gustado especialmente, aunque mi opinión hacia ellos ha
ido cambiando a lo largo del libro. Ona, en un primer momento, me
parecía una chica con muy pocos sentimientos, que solo piensa en sí
misma y bastante egoísta. Pero, al final, me acaba “conquistando”
y me di cuenta que esos sentimientos que parecía no tener era por
algo y que en verdad sí que los tiene. En cambio, con Tomás (su
supuesto “novio”) me ha pasado todo lo contrario. Al principio me
parecía una persona sentimental, protector y bueno, pero al final me
ha terminado de dar repelús, por esa forma que tiene de querer
llamar la atención. En el caso de Domen, es el que más me ha
gustado. Me ha parecido una persona sincera y valiente y que lo daría
todo por Ona. Para terminar con los personajes, están los otros
habitantes de la isla, cuatro jóvenes, que apenas he podido
simpatizar con ellos porque no se sabe apenas nada de sus vidas,
pasan muy desapercibidos y lo poco que sabía de ellos no me gustaba
mucho.
A pesar de todo esto, el
libro te lo lees bastante rápido porque aparte de que tiene pocas
páginas la historia es adictiva y te deja con ganas de saber los
misterios que esconde la isla y lo que va a terminar pasando.
EN CONCLUSIÓN, a
pesar de que el libro no me haya terminado de convencer tanto como
esperaba, como bien he dicho antes, por su rapidez, ya que se le
podría haber sacado un mayor partido al libro y hacerlo un poco más
largo, la historia me ha atraído mucho y yo os recomiendo que lo
leáis, porque es una historia diferente a otras que a más de uno os
puede gustar. Además, espero que Rocío escriba una segunda parte,
ya que el final queda como un poco en el aire. Con solo deciros que
el final termina con un “THE END?”... Yo espero que esa frase sea
porque verdaderamente va a haber un segundo libro, ya que estoy
ansiosa por saber más de la historia y esperar a que me convenza
más.