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lunes, 12 de enero de 2015

Seres mitológicos: muertos vivientes #4 MOMIA



Hola a todos!!

   Hoy os voy a hablar de un ser que todo el mundo conocemos, la MOMIA. Seguramente habrá gente que sepa mucho sobre estas criaturas, ya que hay muchas películas y documentales donde aparecen y donde se habla sobre ellas, pero para los que no y para los que queráis saber más, os animo a que sigáis leyendo y me comentéis qué os parecen :D


   Una momia es un cadáver reanimado y conservado a través de los siglos mediante oscuros y secretos rituales.

   El proceso de momificación consiste en el mantenimiento del cuerpo evitando su descomposición y, puede ser natural; si el cadáver se ha conservado en una atmósfera enrarecida, por ejemplo, en un denso pantano, o artificial; si el cadáver se ha conservado a través de pócimas y ungüentos mágicos.

   El proceso de reanimación de la momia es celosamente guardado por sacerdotes y chamanes que dan culto a oscuros dioses del desierto.
   La momia resultante suele estar totalmente envuelta en vendajes funerarios que cubren un cuerpo reseco y de color oscuro, de hecho, la palabra momia viene del persamummia, que significa betún.
   Durante los rituales de reanimación la momia queda ligada a una determinada tumba o templo, que protegerá de por vida, y sus acciones son dirigidas por los espíritus y energías mágicas empleados durante dicho ritual. Las momias son, pues, las eternas vigilantes de tumbas.
   Son fuertes y aptas para luchar cuerpo a cuerpo pero sus movimientos son muy lentos ya que los procesos de momificación aumentan la rigidez de su cuerpo. Sin embargo, su determinación a la hora de defender su territorio hace que los ladrones de tumbas se lo piensen bien antes de enfrentarse a la eficaz momia.

   Además, al ser muertos vivientes son inmunes al dolor, a las enfermedades y a los venenos… pero tienen un punto débil; y es que son muy vulnerables al fuego.

   Libros donde aparecen momias:






¿Habéis leído algo de momias? ¿Os llaman la atención?

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lunes, 8 de septiembre de 2014

Seres mitológicos: muertos vivientes #3 VAMPIRO (PARTICIPEMOS TODOS :D)


¡Hola a todos! :D

   Hoy os traigo al VAMPIRO, ser que todo el mundo conocéis (¡como no! XD). A algunos os encantará y a otros...pues igual no tanto jejeje. Yo, aunque no os lo creáis, no he leído nada de vampiros, por lo menos que yo recuerde. No sé...nunca me han llamado tanto como, por ejemplo, los zombies, que me fascinan!! Aún así, no descarto empezar a leer algo sobre ellos, porque tal vez me acabe enamorando, ¡quién sabe!

   Por eso, después de hablaros un poquito sobre este ser, en "libros donde aparecen vampiros" me gustaría que todos participarais y me pusierais en los comentarios libros que hayáis leído vosotros que os hayan encantado o que sepáis que tienen buenas críticas, para así poder ir rellenándolo :) Me ayudaríais mucho ^^

   Sin más dilación, os dejo con él :D


   Un vampiro es un muerto viviente dotado de una enorme fuerza y poder, que mantiene su inmortalidad bebiendo la sangre de seres vivos.


El origen de los vampiros:
   Los vampiros o, como les gusta autodenominarse, los vástagos, existen desde los tiempos más antiguos que recuerda el hombre. Sobre su origen hay dos teorías principales:

1) La primera señala a Lilith, Reina de la Noche, Madre de los Demonios y primera mujer de Adán, como la auténtica y primigenia vampiresa. Creada por Dios a la vez que Adán, resultó tener un alma demasiado oscura y retorcida. No engendró más que espíritus del mal, por lo que fue apodada “Monstruo de la Noche”. Eran famosos sus festines de sangre noche tras noche e, incluso, se dice que seducía a hombres mientras dormían para conseguir aumentar su diabólica descendencia, conocida como súcubos.



2) La segunda teoría señala a Caín como el vampiro original, de ahí que los vampiros también sean conocidos como “cainitas”. Cuando Caín mató a su hermano Abel fue desterrado a las tierras de Nod y allí fue condenado a vagar llevando consigo una maldición. Temería al sol de por vida y sentiría una sed insaciable de sangre. En su exilio coincidió con Lilith, que le enseñó a canalizar el poder de la sangre para aumentar su fuerza como vampiro.
   Aunque la historia de los vampiros se remonta milenios atrás, su máximo apogeo se produjo entre los siglos XV y XVI en Europa, principalmente en Rumanía y Hungría. De hecho, Transilvania, región central de Rumanía, es conocida por ser la cuna de los vampiros y donde pasó gran parte de su vida el más famoso de todos ellos; el conde Vlad Drakul, más conocido como conde Drácula o, también, como “el Empalador”, apodo que ganó debido al gran placer que sentía comiendo ante los cuerpos empalados de sus enemigos. Vlad Drakul fue uno de los más crueles vampiros de la historia y extendió su mal por Alemania y, más tarde, al resto de Europa.


Vampiros y murciélagos:
   Los vampiros se han relacionado desde siempre con la figura del murciélago. Esta asociación también puede tener su origen en las zonas transilvanas, donde los murciélagos mordían a seres vivos para succionar su sangre. Se piensa que transmitían la rabia y por eso los humanos infectados comenzaban también a succionar y a transmitir la enfermedad al resto de seres vivos.
   Otra leyenda habla de un tipo especial de vampiro-murciélago llamado azemán, muy frecuente en Sudamérica, que tiene la forma de una mujer durante el día y por la noche se transforma en un murciélago. Cada noche sale de caza en busca de nuevas víctimas para arrancarles un dedo del pie. Cuando la sangre brota, el vampiro bebe hasta quedar saciado y, al llegar el día, vuelve lleno de vida a su forma de mujer.
   Lo cierto es que algunos vampiros son capaces de transformarse en murciélagos de forma natural, como lo hace un licántropo. Esta forma les permite escapar rápidamente de un enemigo o, incluso, entrar en las casas de mortales sin su consentimiento, cosa que no pueden hacer cuando están en su forma de vampiro, al no ser que reciban una invitación formal.

Detectar a un vampiro:
   Existen signos inequívocos para saber que estamos ante un vampiro. A los días de fallecer el sospechoso se abre la tumba y se examina el cuerpo. El cadáver de un vampiro no se descompone, y, a pesar de su palidez y rostro ojeroso, sobre todo si no se ha alimentado recientemente, presenta un aspecto casi saludable que persiste por más que pasen los días.
   Los nuevos vampiros siempre vuelven a su tumba durante el día, pero con los años pueden descansar en casas y mansiones que habilitan para este fin y donde ubican sus ataúdes.
El beso del vampiro:
   La forma de generar un nuevo vampiro no es muy complicada si se tiene el suficiente autocontrol. Solamente un vampiro puede crear a otro mediante “el beso del vampiro”; cuando una víctima se encuentra ante un vástago es muy fácil que quede hipnotizada y seducida por éste, entonces el vampiro busca la arteria carótida de su víctima (los vampiros prefieren la sangre limpia), a la que accede fácilmente desde el lateral del cuello, y clava sus colmillos con una gran precisión. De este modo puede beber de la víctima todas las veces que necesite sin que se desangre excesivamente. Este proceso puede durar varios días o algunos minutos, dependiendo del beso, pero suele concluir de la misma forma; la víctima muere de debilidad. Una vez que ya no queda sangre del mortal, justo en su último hálito de vida, el vampiro creador llena con su propia sangre el cuerpo de la víctima. Una sola gota de sangre vampírica sobre la boca del fallecido es suficiente para que despierte la Sed y comience a beber. Pasados unos días o, puede que incluso unas pocas horas, el muerto despierta en su tumba como un nuevo vástago.

   No todos los “besos de vampiro” acaban con un nuevo vástago. Si el mortal no es desangrado y no muere, pero ha bebido la sangre de un vampiro, sigue viviendo normalmente aunque adquiere una nueva fuerza y vitalidad. Le afecta menos el paso del tiempo y su aspecto es de lo más saludable, pero se crea una dependencia con el vampiro de manera que podríamos decir que pasa a ser su “esclavo”, creando también un vínculo sexual, y haciendo todo lo que el vampiro le pida por un poco más de su sangre.

Nueva “vida” para el vampiro:
   El nuevo vampiro conserva el mismo aspecto que tenía cuando estaba vivo, aunque los más observadores notarán una mirada distinta, más primaria, cruel y salvaje. La mirada de un depredador cuyos sentidos son ahora más agudos. Su cuerpo no proyecta sombra alguna y desaparece su reflejo en el espejo. También empiezan a destacar sus alargados incisivos, normalmente contraídos hasta el momento de la caza, las orejas ligeramente más puntiagudas, el mal aliento y, en algunos casos, el vello abundante en las palmas de las manos.
   Al cuerpo del neonato llega, también, la muerte de los órganos. El corazón no late, los pulmones no respiran y el estómago tampoco hace la digestión. De ahí que el único alimento que necesita un vampiro sea la sangre de un ser vivo, y la necesita, precisamente, para impedir que continúe el proceso de putrefacción de su cuerpo mortal. Esta sangre no pasa ya por venas ni arterias, si no que se distribuye homogéneamente por el interior del cuerpo mediante ósmosis. La sangre pasa a ser el único fluido presente en el cuerpo del vampiro, y por esto lloran oscuras lágrimas de sangre. Es algo paradójico que se diga de los vampiros que son inmortales, porque realmente lo son mientras encuentren sangre que permita que no se descomponga su cuerpo. Un vampiro también tiene sus propias luchas internas. Siente una obsesión, por no decir adicción, a la sangre. El Hambre del vampiro nunca descansa y lo lleva a estar siempre al límite, en eterno conflicto sobre alimentarse o dejarse llevar totalmente para saciar la Sed. Es duro convivir con la Bestia dentro que, constantemente, lucha para ser liberada y cometer los crímenes más atroces. Sólo los vampiros con gran autocontrol muestran esa poca humanidad que, a veces, parecen tener.

Cómo acabar con un vampiro y otros mitos:
   Se piensa, erróneamente, que para matar a un vampiro basta con clavar una estaca de madera en su corazón. Este acto es necesario pero no suficiente, ya que clavando la estaca podemos dejarlo bloqueado temporalmente pero, para que realmente muera, es necesario quemarlo después en una hoguera o exponer su cuerpo al sol durante varios días. Las balas, cuchillos y demás armas sólo causan heridas que sanan con asombrosa facilidad en el cuerpo de un vampiro. Hay otras teorías sobre cómo dar muerte a un vampiro como, por ejemplo, abrir su ataúd durante el día, clavar una estaca en el corazón y enterrarlo en una tumba cavada en un cruce de caminos, pero esta estrategia no siempre tiene el éxito deseado.
   Hay otros símbolos y objetos que también son usados para herir o ahuyentar a los vampiros como, los crucifijos, el agua bendita y el ajo. Nada de esto daña realmente a un vampiro, como mucho lo distrae temporalmente. El sol los debilita y los quema, pero no tan rápido como se pudiera pensar, aunque quedan muy desorientados y se vuelven mucho más lentos, perdiendo su celeridad habitual (esa gran velocidad que hace parezcan un torbellino cuando se mueven). Sólo los vampiros poderosos aguantan varios días al sol.
   También existen algunos mitos que son, simplemente, falsos, como que los vampiros no pueden cruzar aguas en movimiento. Si esto fuera cierto, no se habrían extendido por todo el mundo, aunque hay leyendas que explican que sí pueden hacerlo portando tierra de su tumba en el ataúd.
El vampiro en sociedad:
   La sociedad vampírica, lejos de lo que pueda parecer, está perfectamente estructurada y se rige según las normas impuestas por los vampiros más antiguos. Se organizan en clanes, al frente de los cuales suele haber un príncipe. Este príncipe se encarga de mantener el orden en su zona geográfica. Por encima de los príncipes está el Consejo, una agrupación de los vampiros de las primeras generaciones que se encarga de mantener cierta paz entre clanes.

   Los que apoyan la teoría de Caín como primer vampiro tienen definidas las generaciones de vampiros existentes en función del nacimiento del primer vampiro. Es decir, Caín, sería el primer y único miembro de la generación primera, y su descendencia directa formaría la segunda generación, así como la descendencia de ésta formaría la tercera, etc. Se calcula que, en la época actual, los vampiros recién nacidos forman parte de la 13ª generación.
   Sobra decir que el poder de un vampiro es mayor cuanto más viejo es, no sólo por el control y aprendizaje que acumula durante los años, si no porque los más viejos pertenecen a las primeras generaciones y tienen la sangre más pura, siendo su poder inmensamente mayor que el de un vampiro de generaciones posteriores.
Teniendo esto en mente, los vampiros están clasificados así:

- Neonato: Vampiro recién creado y presentado al príncipe del clan al que pertenece. Existen algunos vampiros recientes que no pertenecen a ningún clan en concreto. Éstos se denominan Caitiff.
- Ancilla: Son vástagos jóvenes pero prometedores por su disciplina y control de su poder. Son preparados para ocupar el puesto de Antiguos con los años.
- Antiguos: Son los vástagos que están al poder de la sociedad vampírica. Tienen entre 200 y 1200 años. Se encargan de que se cumplan las normas.


- Matusalén: Esta posición la ocupan vampiros cuya edad alcanza los 1200 años. Se produce un cambio realmente palpable. Pasan a parecer menos humanos, más ancianos y físicamente están más delgados. La Bestia en ellos ha tomado el control y no tienen prácticamente humanidad. Son enormemente fuertes y fieros.
- Antediluvianos: Los más antiguos y se piensa que sólo existen en Europa. Son la descendencia directa de Caín y llegan hasta la tercera generación. Son tan fuertes, sabios y poderosos que su simple mención genera auténtico terror entre sus vástagos. Afortunadamente, son realmente raros y escasos.
La supremacía del cazador:
   Según crece y cumple años, el vampiro aprende a desarrollar la fuerza y aumentar los poderes. Algunos de los primeros atributos que adquiere son el carisma y un gran magnetismo sexual, pero son tan sutiles que un mortal no se da ni cuenta, aunque sienta el deseo de acercarse al vampiro. Si unimos estos rasgos a su capacidad de manipulación comprenderemos que un vampiro es capaz de deshacerse de su víctima sin apenas usar la violencia. Pueden usar la hipnosis y conseguir que el mortal pierda su voluntad con sólo una mirada.
   Tienen también otros talentos que no dudan en usar cuando una víctima les planta cara. Son muy fuertes y atléticos, poseen una gran celeridad en sus movimientos y son realmente astutos. Siempre mantienen un estado de alerta, incluso cuando descansan, por lo que es casi imposible encontrarlos desprevenidos.

   Otra cualidad que les es muy útil para la supervivencia es su sigilo. Un vampiro puede aparecer en un lugar rápidamente y, pese a eso, pasar desapercibido. De hecho, puede estar horas camuflado en la oscuridad sin que ningún otro ser lo perciba gracias a su poder de ofuscación.
   Algunos vampiros son capaces de aumentar sus poderes mentales hasta el punto de comunicarse mediante telepatía. Consiguen, además, inspirar temor, causar inmovilidad e, incluso, introducir una idea en la mente de su víctima sin que ésta se percate. Estos vampiros también son capaces de desvanecerse y hacerse invisibles.
   Los escasos vampiros matusalén y antediluvianos poseen, además, otros recursos realmente demoledores, como la capacidad de transformarse en cualquier monstruo o animal que deseen, o la llamada “máscara de las mil caras”, que consiste en hacer creer que eres otra persona o cosa sin necesidad de cambiar de aspecto. En este caso, quien mire al vampiro no le vería, sino que vería la imagen que el vampiro pretende mostrar.

Los vampiros y la paz:
   Durante el periodo de la Inquisición se consiguió mermar considerablemente el número de vampiros en Europa. Éstos, viendo la supervivencia de su especie más que amenazada, decidieron ocultarse y pasar desapercibidos, como cualquier otro mortal. Llegó el momento de la Mascarada, en el que los vampiros sólo mostraban su auténtico aspecto cuando estaban de caza, pero siempre evitando que nadie, excepto su víctima, los descubriese.


   De este modo, han conseguido convivir también con los hombres lobo, de quienes son auténticos enemigos y por los que sienten un verdadero desprecio. Aunque  cuando un vampiro está cerca de un hombre lobo y viceversa, se huelen, se presienten y se descubren.

   Libros donde aparecen vampiros:

Como bien os he dicho al principio, yo no he leído nunca libros sobre vampiros. Por eso, porque creo que vosotros vais a saber mucho más que yo sobre este tema, me encantaría que participarais todos y me nombraseis libros sobre vampiros que os hayan gustado o que hayais leído u oído opiniones buenas sobre ellos, ya que me encantaría empezar a leer alguno jeje.
Aún así, nombraré una de las sagas más famosas para empezar por ahí y que vosotros sigáis poniéndome en los comentarios:D


Libros recomendados por vosotros :D





   ¿Os gustan los vampiros? ¿Os parecería guay conocer a alguno o simplemente echaríais a correr? XD

¡¡¡Espero vuestras opiniones y recomendaciones!!!









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lunes, 3 de marzo de 2014

Seres mitológicos: muertos vivientes #2 LICHE


Holaaa holaaaa!!!! xD

   ¿Qué tal lleváis el comienzo de semana? Espero que estupendamente :) Hoy os vengo con un ser mitólogico, o más bien un muerto viviente, llamado LICHE. Sinceramente no tenía ni idea de qué ser era éste, ya que nunca había oído hablar de él, y si vosotros tampoco, solo tenéis que seguir leyendo y aprender un poquito más sobre él :D. (La verdad que da bastante miedito jeje).



   Un liche es un muerto viviente cuyo cuerpo y alma han sido separados mediante un ritual de nigromancia.
Los límites de la magia
   Incluso los magos y nigromantes más poderosos, sean humanos, elfos u otros seres, no pueden escapar al paso del tiempo y la muerte. Sus cuerpos mortales y sus necesidades biológicas son un lastre que les impide alcanzar la plenitud de su poder.

   Algunos de los más sabios han conseguido resolver este problema convirtiéndose a sí mismos en muertos vivientes. De este modo, ni el hambre, ni el sueño, ni la enfermedad, distraen al nigromante de sus estudios de magia y muerte, consiguiendo ser así aún más fuertes y mortíferos.
Cómo nace un liche
   El mago, una vez dispuesto a dar el paso de convertirse en muerto viviente, ha de preparar su propia muerte a través de una poción de veneno, pero antes, debe crear un objeto fetiche en el que depositará su alma una vez empiece el ritual. De este modo separará el cuerpo de su alma.
   El cuerpo, levantado como un cadáver “vivo” será animado por la energía del ritual que, además, permitirá al recién creado liche mantener la inteligencia y habilidades que tenía en vida. El cuerpo del liche puede recibir ataques mortales, pero volverá a levantarse ya que su “esencia” reside en el objeto usado en el ritual.
   Su alma, ahora guardada en el objeto fetiche, es la fuente de su energía y poder, por lo que este objeto debe quedar perfectamente guardado y a salvo. Esto es muy importante ya que sólo destruyendo este objeto se puede destruir al liche.
Historias sobre fetiches
   El fetiche es un recipiente realmente maravilloso y especial por la función que realiza, y puede ser destinado a tal fin cualquier objeto que el mago considere seguro. Lo más sensato es que sea un objeto que pase inadvertido, como un portamonedas o una bolsita de cuero, pero puede ser más lujoso y deslumbrante, como un medallón, una gema preciosa o un cofre.
   Existen historias antiguas que ya sugieren la existencia de liches y de sus valiosos objetos. En la mitología eslava se cuenta la historia de Koschéi “El Inmortal”, de quien se decía, era un ser malvado y aterrador cuya alma estaba depositada en el minúsculo ojal de una aguja, que estaba dentro de un huevo, en el interior de un patito, que a su vez estaba en una liebre, y ésta dentro de un cofre metálico que se hallaba enterrado bajo un fresno de la mítica isla de Buyán, isla que se sumergía y emergía en el mar caprichosamente. Según la leyenda, la única forma de dar muerte a Koschéi fue rompiendo el huevo del pato y liberando la magia de la aguja.




Características del liche
   La palabra liche procede del alemán Leiche, que significa cadáver. Este término hace verdadero honor a su aspecto; un cadáver escuálido, huesudo y con las cuencas de los ojos vacías que suelen iluminarse con llamas de distinto color según la magia usada en el ritual de conversión.
   Antaño, los liches fueron poderosos magos y ritualistas, así que sus ropas recuerdan la majestuosidad de tiempos pasados; capas ostentosas, medallones de oro y piedras preciosas, amuletos de fuerza y coronas talladas decoran el cuerpo de este terrorífico ser.
   Además de poder, emanan un aura de muerte y maldad que genera verdadero terror a cualquiera que tenga ante sí a un liche, aunque se trate otro muerto viviente, de manera que la huída suele ser una salida inteligente si este horrible ser aparece en escena.
   Al igual que los magos vivos, el liche puede usar y mejorar sus poderes haciendo uso de un bastón. Es muy común que sus ataques con energía procedan de esta vara, creando enormes bolas de fuego o conos de hielo para atacar a sus enemigos. El bastón le permite también paralizar a sus víctimas con un solo toque.
   Sobra decir que son seres muy inteligentes y maquiavélicos. Puesto que la muerte ya no es un problema para ellos, pueden urdir planes a muy largo plazo. Además, son excelentes estrategas y esto, unido a su enorme poder, hace que suelan ir encabezando ejércitos de muertos vivientes.
Los dracoliches
   Existe un tipo de liche que no procede de un mago humanoide sino de un dragón. Esta criatura se llama dracoliche y tiene unas características muy parecidas a las ya descritas.
   El dragón tiene que cumplir dos requisitos; ser malvado y poseer magia lo suficientemente poderosa para llevar a cabo el ritual de conversión, puesto que no todos los dragones son igual de sabios y fuertes mágicamente.
   El ritual del dracoliche fue creado por un archimago perteneciente a una orden que venera a los dragones del mal. La enseñanza de este culto se ha transmitido de generación en generación a los miembros de esta orden, por lo que la conversión de un dragón en muerto viviente es un secreto que está al alcance de muy pocos.
   El objeto fetiche de estos dragones suele reducirse a perlas, azabaches y rubíes, y puede estar alejado del dragón en el momento del ritual, lo que facilita su escondite. El espíritu del dragón puede permanecer indefinidamente dentro del fetiche.
   El dracoliche conserva las aptitudes y habilidades que tenía en vida pero, al igual que los liches, pasa a tener un aspecto esquelético, como un dragón de huesos, y las cuencas de sus ojos iluminadas.
   Su creación es inmensamente útil; además de la magia innata, cuenta con su enorme tamaño y fuerza, y con el hecho de que es invulnerable, excepto si se destruye su fetiche. Pero es que además, posee las ventajas de un muerto viviente; es inmune a enfermedades, a venenos, a magia de control mental, etc.
   Puesto que inspira verdadero respeto y terror, también es muy útil para controlar a las masas de muertos vivientes y, al igual que los liches, encabezar a sus ejércitos.



   Libros donde aparecen los liches: la verdad que no sé de libros donde aparezcan estos seres y tampoco he conseguido encontrar ninguno por ningún sitio, así que si alguno de vosotros sabe de algún título solo tiene que decírmelo :D

Espero que hayáis aprendido mucho sobre el LICHE y que os haya gustado!!! :)

Un besazo muy grande!


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lunes, 27 de enero de 2014

Seres mitológicos: muertos vivientes #1 ZOMBI


Hola precios@s!!!!!

   ¿Qué tal os ha ido el fin de semana? Espero que estupendamente :)

   Yo hoy estoy feliz porque os voy a hablar de unos seres que me encantan!! XD, los ZOMBIS!!! Me encanta leer libros sobre ellos, sobre mundos post-apocalípticos, al igual que me gusta ver películas o series donde aparezcan :D. Así que aquí os los dejo ^^ (grjghgrhrgrggadhhh).

   

   Un zombi es un muerto viviente cuyo cadáver ha sido devuelto a la vida a través de un oscuro ritual.
   Desde hace cientos de años, hechiceros y chamanes han levantado cadáveres a través de rituales de vudú con el único fin de convertir estos cuerpos putrefactos en esclavos.
   La magia negra y la nigromancia consiguen convertirlos en verdaderos autómatas que, privados de toda inteligencia o humanidad, son capaces de llevar a cabo las órdenes más perversas.


El verdadero zombi
   Es fácil confundir a un zombi con un “infectado”. En apariencia, ambos son cadáveres vivientes, sin embargo, las diferencias son notables; un zombi no necesita alimentarse. Se mantiene “vivo” gracias al siniestro ritual que lo despertó. Un infectado es el resultado de un cadáver que ha fallecido por causas víricas y que, debido a este mismo virus, vuelve a la vida con necesidad de alimentarse, pero con unas funciones neuronales básicas. Sólo la parte más primitiva de su cerebro está en funcionamiento y mantiene al cadáver alerta, en busca de carne fresca y vísceras, que no duda en arrancar incluso del cuerpo vivo de su víctima. De este modo, mantiene su metabolismo muy activo y el cuerpo a una alta temperatura.

   También es interesante distinguir a un zombi de un necrófago; los necrófagos han sido alzados por magia mucho más poderosa de la que se usa para levantar a un zombi. Generalmente, suele realizar el ritual un nigromante o un hechicero consagrado a un dios de la muerte. Gracias a esta poderosa magia, en la que está involucrada el alma de la propia víctima, el necrófago conserva su inteligencia, pero no su voluntad, que está supeditada a ese dios. El precio de este alzamiento se paga en almas, las almas de las víctimas del necrófago, que pasan a pertenecer al dios tributado. Los necrófagos sí que buscan alimentarse de cuerpos y carne fresca y, para ello, se ayudan de la habilidad de paralizar a sus víctimas, llegando, en algunos casos, a convertir a su víctima en un nuevo necrófago.
Cómo distinguir a un zombi
   Normalmente, son levantados de sus tumbas pasados unos días de la muerte, por lo que su estado de parcial o avanzada descomposición los delata como zombis. También es muy característico el olor a podrido que los envuelve, así como la piel despegada, los gusanos que brotan de todas partes de su cuerpo y el aspecto harapiento. Sin embargo, una vez alzado, el proceso de putrefacción se detiene gracias a la energía del conjuro.
   Otra característica es la mirada perdida. Sus ojos, en el caso de conservarlos, no siguen a los movimientos ni a la luz.
   Hay quien piensa que los propios nigromantes asesinan a los vivos para convertirlos en sus esclavos zombis. Sea así o no, algunos cadáveres son devueltos a la vida inmediatamente después de su muerte. En estos casos, apenas se distinguen del resto de seres vivos, por lo que hay que prestar atención a ciertos detalles. Por ejemplo, en la oscuridad se mueven con total normalidad ya que, a diferencia de los seres vivos, no necesitan ver.
Características del zombi
   No se sabe el motivo, pero suelen actuar en la oscuridad y es más frecuente verlos merodear durante la noche.
   Un zombi no experimenta emoción alguna, ni siente dolor. Su sistema nervioso no funciona, por lo que sus movimientos son dirigidos o programados por quien lo alzó. No pueden enfermar ni ser envenenados, y tampoco necesitan descansar ni dormir.
   Son anormalmente fuertes y presentan una resistencia y aguante que sólo la magia negra puede explicar. Sin embargo, sus movimientos son lentos y, en ocasiones, bastante imprecisos.
  Sus habilidades dependen del creador y de lo que éste considere útil para su esclavo zombi. Pueden ir desde manejar al ganado y llevar una granja, hasta el uso de armas, así como saber construir o improvisar las suyas propias.
   El zombi alzado debe ser programado con instrucciones concretas y sencillas. Si el creador del zombi muere, se quedan con la última orden de por vida.
   Los zombis pueden convertirse en seres más peligrosos de lo que parecen, incluso para su propio creador, ya que existe la posibilidad de que otro hechicero o nigromante reprograme al zombi, haciendo que se vuelva contra su creador original.

   Libros donde aparecen zombis: (uffffff hay taaaaaantos.... XD, que me vuelvo loca jeje)

- Trilogía Zombie, de David Wellington: trilogía que tengo en casa y que estoy deseando leer. El otro día me compré el 2º libro, así que en cuanto pueda me pondré con ellos.


- Trilogía Diario de una invasión zombie, de J.L. Bourne: leí hace bastante los dos primeros y me encantaron. Están escritos en forma de diario y son muy interesantes. En cuanto pueda me haré con el tercer libro y volveré a releerme los dos primeros para acordarme de todos los detalles. Os lo recomiendo!! :)


- Trilogía Apocalipsis Z, de Manel Loureiro: no he leído estos libros, pero me gustaría mucho hacerme con ellos. (Es que todo lo que sea de zombis.... jejeje)


- Zombi: guía de supervivencia, de Max Brooks: libro que tengo empezado y que está muy chulo :D. Te enseñan métodos de supervivencia, las herramientas más eficaces para acabar con ellos etc... (vamos, lo que es una guía jeje).



- Trilogía Los Caminantes, de Carlos Sisí.


- Guerra Mundial Z, de Max Brooks: la verdad que este libro me decepcionó un poco, ya que hablaba mucho sobre política y pufff en ocasiones era bastante tedioso; en cambio, la película me fascinó!!! XD


- The Walking Dead: hasta ahora hay 3 libros publicados (en cuanto a novelas se refiere, ya que aparte de éstas hay también cómics y otros libros). Yo solamente me he leído el primero. Lo recomiendo mucho para los amantes de la serie :)


 

Ahora os pondré otros libros de zombis (solo imágenes que sino no acabo nunca jeje). Pero hay muchísimos más :)








 





   Y hasta aquí todo ^.^ Espero que os haya gustado ;)
   Un besitoo!

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